

Cientos de personas se reúnen en la explanada del atrio de la Parroquia de San Juan Bautista para presenciar un fenómeno único: la entrada de la sombra de la “Cruz Gorda”
Alrededor de las 5:00 de la tarde, la sombra comienza a proyectarse con precisión hacia la puerta principal del templo, creando un momento lleno de asombro y significado
Este suceso es una hermosa mezcla entre las antiguas tradiciones prehispánicas, como el Tonalpohualli, y la fe católica además de estar ligado a los ciclos solares cercanos al equinoccio.
También se vive en el marco de la víspera de un hecho que marcó nuestra historia: el Terremoto de 1941 en la región.
Una tradición que une identidad, historia y fe
