Danzas Tradicionales

Sonajeros


Esta danza, al igual que la de los Paixtles es de origen prehispánico. Siendo la más representativa de nuestro pueblo, ya que es la que mayor número de danzantes tiene, así como la que más participa en las diversas festividades dentro y fuera del municipio.

Cada una de las danzas tradicionales del municipio tiene su propia festividad donde las podemos apreciar en todo su esplendor. Para el caso de los Sonajeros, su fiesta principal es la del Jueves de Corpus Christi, celebrada en el mes de junio. Participa también desde mucho tiempo atrás en la festividad de San Sebastián como acompañamiento a los Xayacates, con el fin de darle mayor lucidez a esta fiesta.

Los Sonajeros son una danza guerrera, que al bailar simulan un encuentro bélico, así como su sonaja simboliza al Macahuitl, que era un arma Mexica en forma de macana de madera y en sus lados se encajaban navajas prismáticas de obsidiana. El chaleco con listones de colores simboliza al Ixcauhuipilli que era la armadura de los guerreros mexicas y estaba diseñada principalmente para proteger el torso de las flechas. Se dice también que es una danza de culto solar, es por ello que le bailan al Corpus Christi que se encuentra depositado en una custodia con forma de sol; y los colores amarillo y rojo de su sonaja simbolizan a dicho astro.
Su vestimenta consta de camisa y pantalón blanco de manta, un chaleco sobrepuesto adornado con listones de diversos colores en forma de escamas u ondas, en la cintura un ceñidor rojo, calzoneras de terciopelo color negro y sobre cada hombro llevan un pañuelo rojo con azul (Pronunciados), verde (Arribeños) o Fotografía de: Arvin Guerrero.rosa (Abajeños) según la cuadrilla a la que pertenezcan. En la parte baja del pantalón portan unas polainas rojas bordadas con cintas de colores, por último, en la cabeza llevan un sombrero de palma y calzan huaraches de cuero.

Sin duda el elemento principal de esta danza es su sonaja, la cual es la responsable de que se llamen sonajeros. Esta la llevan en su mano derecha, es de madera de aproximadamente 80 cm con rodelas de metal, que al agitarse producen un sonido muy peculiar. Al bailar manipulan la sonaja al compás de las melodías de la música producida por la flauta y tambor.

La danza es musicalizada por un tamborcillo de doble parche de cuero de chivo o venado y una flauta de carrizo, los músicos que tocan estos instrumentos se les llama piteros y son dos por cuadrilla. Otros personajes que acompañan a la danza son el apache y el viejo. El apache porta un penacho de plumas en la cabeza que pueden ser de pavorreal y un mechón de pelo largo cubriéndole en rostro, su vestimenta consiste en unas naguas cortas de color rojo con incrustaciones de metal que suenan al bailar, en su mano izquierda porta un arco con flecha. Los viejos son hombres disfrazados con trapos viejos y rotos con máscaras de demonios o monstruos, actualmente los hombres se han estado sustituyendo por niños, algunos erróneamente les llaman monas. Este personaje representa al que antiguamente se le conocía como Mopilwa.

Entre las piezas que interpretan con sus coreografías podemos nombrar las siguientes: estrellita marinera, el pavito, déjame vivir, el cruzado, el amarre doble, la gallina renca, la morisma, la Marcelina, la ola, el venadito, la malinche, el maíz negro, la maroma, la torre, la granada, la tuxpaneca, el comienzo, el borracho, los pájaros, el moñito, la cascabelera, entre muchas otras más. Hasta este año 2023 se tiene contabilizadas 11 cuadrillas de Sonajeros.

• Abajeños de Cándido de la Cruz
• Abajeños de Aurelio Osorio
• Abajeños del Santo Antiguo
• Abajeños de San Salvador
• Arribeños
• Autentica Pronunciada
• Pronunciados
• Arribeña Juvenil
• Arribeña Femenil
• Nueva Veneración
• Guerreros del Sol

Paixtles


Esta danza, al igual que la de los Sonajeros es de origen prehispánico. Antiguamente le bailaban al dios niño Teopitzintli, pero con la llegada de los franciscanos este fue sustituido por el Niño Jesús, teniendo por celebración los días 24 y 25 de diciembre, 1, 6 y de 7 enero, este último día es el llamado carnaval, en estas seis fechas veremos a los Paixtles danzar en los diversos altares que se montan en honor al Niño Dios en algunas calles de la ciudad.

El paixtle o heno es lo que le da el nombre a esta danza, pues constituye el elemento principal con que se elabora el vestuario de los danzantes. El traje de heno se comprende de tres piezas: capote, pechera y nagua. Las cuales se elaboran trenzando fuertemente las madejas de heno sobre mecates de ixtle o soguilla, siendo la nagua la de mayor extensión ya que va de la cintura a los pies. En la cabeza llevan un tocado en forma de medio ovalo elaborado sobre una base de carrizo y recubierta de cartón, por el frente se colocan espejos y estampas religiosas, en las orillas y parte detrás del tocado va un sin número de tiras de papel de china de colores simulando una amplia cabellera, a este tocado se le llama resplandor y bajo él va una máscara de barro pintada en color rosa, semejando al rostro de un niño y un pañuelo blanco o de color que cubre su cuello y orejas. En la mano derecha portan una sonaja elaborada del fruto de cirian que mueven al compás de Fotografía de: Arvin Guerrero.los pasos de baile, y en la mano izquierda sostienen un bastón de otate mejor conocido como burrita.
Los danzantes van a acompañados de un músico tradicional que toca los sones con violín, entre los que destacan: la caravana, belén, bastón con ranchito, la reculada, el parecito, el zacatecano, el pajarito, el caballito, la culebra, la cruz y la despedida. En cada cuadrilla participan entre 15 y 30 pares de danzantes. Hasta este año 2023 se tiene contabilizadas 5 cuadrillas de Paixltes:
• Arribeña
• Abajeña
• Nueva Veneración
• Santo Niño Emmanuel
• Niños Abraham y Elías

Chayacates


Del náhuatl Xayacatl que significa “MASCARA”. Diversos historiadores e investigadores estudiosos del tema, proponen varias teorías que convergen sobre el origen de esta danza autóctona. La primera dice que nace como una forma de repudio de los indígenas hacia los malos tratos y bajezas que recibían de parte de los ricos hacendados durante el porfiriato, que en su mayoría eran extranjeros. Creando así los indígenas de Tuxpan la danza de los Chayacates, la cual es una forma de burlarse y mofarse de dichos hacendados y sus costumbres. Por ello, su vestimenta consiste en pantalón, botas y saco, tal como vestía la gente de ese estatus social, al igual que su máscara y cabellera de ixtle que asemejan ser un hombre de raza blanca. Los cuernos de venado que llevan en la cabeza son para representar los cuernos del demonio, ya que los indígenas comentaban que estos hacendados personificaban al mal. Los danzantes bailan al compás de la música del violín y se ha catalogado como una danza de carnaval.

Otra teoría que versa sobre el origen de esta danza dice que, en el siglo XVIII la Nueva España fue azotada por una epidemia de viruela (Hueyzahuatl en náhuatl), en donde la población mayoritariamente indígena de Tuxpan resultó gravemente afectada. Para mitigar la dolencia causada por las ulceraciones, los enfermos eran recostados en hojas de vástago con infusiones de hiervas y cubriéndoles el cuerpo con barro. Al ver la gran mortandad de personas que se estaba dando, los indígenas rogaron a San Sebastián Patrono de la Salud los liberará de este mal. En agradecimiento por el favor dado, los indígenas de este pueblo decidieron honrar todos los 20 de enero al Santo Mártir a través del baile, creando para ello la danza de los “negros” en recuerdo a los arqueros de raza negra procedentes del país africano de Mauritania, quienes fueron los encargados de martirizar a San Sebastián, esto según relatos del Canónigo e historiador Luis Enrique Orozco. Esta danza era la comisionada de velar y cuidar de la imagen de dicho Santo, pero debido a los excesos que tenían durante su fiesta, se decidió suplir a los danzantes adultos por niños, originándose así la danza de “los negritos” o conocidos por otros como “chayacatitos de paño”, la cual después de un tiempo evolucionaría en su vestuario y forma de bailar, originando lo que hoy conocemos como la danza de los “Chayacates de cuerno” y por ello es que le bailan a San Sebastián, pudiéndolos apreciar bailar los días 20 y 27 de enero, así como el 2 de febrero día de la Candelaria.

Entre las piezas que interpretan con sus coreografías podemos nombrar las siguientes: La entrada, el amarre sencillo, amarre doble, el caballito, la caminata, la caravana, el carnaval y el cruzado. Hasta este año 2023 se tiene contabilizadas 23 cuadrillas de Chayacates.

• Abajeños de la Estampa
• San Sebastián Arribeño
• San Crispín Pronunciado
• Auténticos Abajeños “los blancos”
• Arribeños de los Hermanos Romero
• San Sebastián el Arribeño Principal
• Capilla de San Sebastián
• Abajeña Palmita
• Nueva Renovación Abajeña
• Nueva Renovación de la Comunidad Indígena
• San Fabian
• Nueva Renovación Arribeña San Felipe de Jesús
• Renovación San Felipe de Jesús
• Autentica Sagrada Familia
• San Felipe de la Sagrada Familia
• San Sebastián de la Calle Real
• San Sebastián de Jesús
• San Crispín Arribeña
• San Sebastián de Aparicio
• San Sebastián de los Milagros
• Xayatochtli
• Arribeños del Ceñidor Azul
• San Sebastián del Perdón

Moros


Esta danza autóctona de origen colonial le baila al Niño Dios los días 24 y 25 de diciembre, 1, 6 y de 7 enero, este último día es el llamado Carnaval. En estas seis fechas veremos a los Moros danzar en los diversos altares que son que se montados en honor al Niño Dios en algunas calles de la ciudad. Su traje está formado por una corona metálica con una media luna en su parte superior y en la parte posterior penden listones de colores. Por el frente a la altura de la nariz también penden unos hilillos de canutillo en colores dorados o plateados cubriendo parcialmente el rostro del danzante. Estos visten de camisa y pantalón blancos de manta y sobre el pantalón llevan una calzonera de terciopelo negro, el cual atan con tiras de estambre rojo o rosa que terminan en elegantes borlas o motas, en la parte inferior del pantalón llevan unas polainas rojas con tira de espiguilla en color amarillo o blanco, a la altura de la cintura llevan un ceñidor rojo y en la espalda una capa del mismo color bordada con encaje blanco en las orillas. En la mano derecha llevan una sonaja de cirian que hacen sonar al compás del baile y en su mano izquierda llevan un aro de otate forrado con listones de colores (cada cuadrilla lo lleva distinto color para diferenciarse una de otra) que les ayuda a realizar algunas coreografías. Los danzantes bailan al compás del sonido del violín que es tocado por un músico tradicional. Entre las piezas que interpretan con sus coreografías podemos nombrar las siguientes: El meneadito, el arquito, el caracolito, el corral, el amarre largo, la bóveda, cuatro en cuatro, la granada, las olas, la despedida, la caminata y el carnaval.

En la noche del 24 y 31 de diciembre llegan los Moros a la capilla del niño (antigua capilla de indios ubicada por la calle Juárez) para recoger al Santo Niño y llevarlo al Templo Parroquial a escuchar la misa de gallo (anteriormente se hacía a media noche) y ahí dejan la imagen hasta el día siguiente por la tarde para retornarla a su capilla. Actualmente existen 2 cuadrillas de Moros o Moritos: la Arribeña y la Pronunciada. En cada cuadrilla participan entre 10 y 15 pares de danzantes.

Negritos


Las crónicas antiguas mencionan que en el siglo XVIII la Nueva España fue azotada por una fuerte epidemia de viruela (Hueyzahuatl en náhuatl), en mayoritariamente era indígena resultó gravemente afectada. Para mitigar la dolencia causada por las ulceraciones, los enfermos eran recostados en hojas de vástago con infusiones de hiervas y cubriéndoles el cuerpo con barro. Al ver la gran mortandad de personas que se estaba dando, los indígenas rogaron a San Sebastián patrono de la Salud los liberará de este mal. En agradecimiento por el favor dado, los indígenas de este pueblo juraron honrar todos los 20 de enero al Santo Mártir a través del baile, creando para ello la danza de los “negros”, esto en recuerdo a los arqueros de raza negra procedentes del país africano de Mauritania, quienes fueron los encargados de martirizar a San Sebastián. Esto según relatos del canónigo e historiador Enrique Orozco Contreras.

Esta danza fue la comisionada de velar y cuidar la imagen de dicho Santo. Pero debido a los excesos que tenían durante su fiesta se decidió suplir a los danzantes adultos por niños, originándose así la danza de “los negritos”, a los cuales también se les conoce como Chayacatitos de paño. Con el paso del tiempo esta danza daría pie a que se creará la que hoy conocemos como la danza de los “Chayacates”. Durante mucho tiempo estuvo extinta, hasta que hace unos años fue rescatada por el grupo de viejos y custodios de San Sebastián el Abajeño. En la actualidad solo existe una cuadrilla, que pertenece al grupo antes mencionado y bailan al ritmo de música de violín.

Conquista Guadalupana


Esta no es una danza autóctona del municipio, pero por su antigüedad ya se considera como propia. Se desconoce cuál sea su origen en particular, pero las investigaciones apuntan que esta tradición la trajeron las personas del ingenio de Santiago, localidad del municipio vecino de Tecalitlán y que se avecindaron en nuestra ciudad. Tiene su participación en diciembre dentro de las festividades en honor a la Virgen de Guadalupe y hasta el momento solo existe una sola cuadrilla de danzantes.

Su indumentaria consiste en un sombrero forrado con tela de color rojo, bordeado de sartas de canutillo y en su superficie lentejuela en colores verde, blanco y rojo; de su lado derecho en su copa bajan listones en los mismos colores, visten camisa blanca de manga larga, sobre la que llevan un chaleco color verde y en la espalda una capa igual en color verde que va bordeada de blanco encaje y en su centro bordada la imagen de la Virgen de Guadalupe. El vestuario se complementa con un pantaloncillo corto en color rojo y medias blancas, calzando huaraches. En la mano derecha llevan como macana un palo de madera redondeado de unos 40 cm de largo que golpean unos con otros al bailar, y en la mano izquierda una sonaja hecha de hojalata.

Esta danza baila al son de la música de un violín, y sus pisadas son calmadas a diferencia de otras danzas donde llevan un ritmo más acelerado y marcado. Entre sus coreografías destacan: La cruz, el acarreo, la morisma, la culebra, la fondeada, el jarabito, el cuatro y el mayate.

Conquista América


Al igual que la danza de la Conquista Guadalupana esta no es una danza autóctona del municipio, pero por su antigüedad ya se considera como propia. Se desconoce cuál sea su origen en particular, pero las investigaciones apuntan que esta tradición la trajeron de igual forma las personas del ingenio de Santiago, localidad del municipio vecino de Tecalitlán y que se avecindaron en nuestra ciudad. Tiene su participación en diciembre dentro de las festividades en honor a la Virgen de Guadalupe y hasta el momento también solo existe una sola cuadrilla de danzantes.
Fotografía de: Víctor Mendoza.Esta danza representa la disputa de los indígenas con los españoles durante la conquista de la Nueva España y se compone por parejas que conforman la cuadrilla de danzantes. El vestuario consiste en una falda con franjas horizontales de color verde, blanco y rojo, que simbolizan los colores de la bandera; una capa en color rosa que figura el ayate de Juan Diego y en ella se plasma ya sea pintada a mano o bordada la imagen de la Virgen de Guadalupe o el águila mexicana.
En la cabeza lleva un penacho hecho de cartón que en su base llaman 'bonete', alrededor del bonete lleva ensartadas una serie de varillas delgadas a las cuales le pegan plumas pintadas con anilinas para simular los tres colores de la bandera, en la base del 'bonete le pegan varios espejos redondos, así como imágenes de santos o de la Virgen de Guadalupe, decorado también con pequeñas perlas de plástico de distintos colores. En la mano derecha llevan como macana un palo de madera redondeado de unos 40 cm de largo que golpean unos con otros al bailar, y en la mano izquierda una sonaja hecha de hojalata. Calzan huaraches de correas de cuero y medias del mismo color que la capa. Danzan bajo el ritmo de la música de violín y algunos de los sones que bailan son: El acarreo, la morisma, la culebra, la jondeada, el jarabito, el cuatro, el mayate y el cafetal.

Juan Dieguitos


Es una danza infantil no formal, lo que significa que se organiza un par de días antes y está conformada en su mayoría por niños. que le bailan a la Virgen de Guadalupe en su honor los días 11 y 12 de diciembre. El nombre de esta danza proviene de San Juan Diego, indígena al que se le apareció la Virgen de Guadalupe en el cerro del Tepeyac. Y a quien representan a través de esta danza.

La indumentaria consiste para las niñas en una falda negras con franjas de listones de varios calores de forma horizontal y una blusa blanca con bordados y huaraches. El pelo lo pueden llevar suelto y adornado de flores en la cabeza o trenzado. En la mano derecha llevan una sonaja metálica y en la izquierda una canasta con flores, confetis o dulces. Para los niños pantalón y camisa de manta, amarrados con un ceñidor rojo y un cotón rayado sobre el pecho, en la cabeza el sombrero de palma y calzado de huarache, en el hombro llevan un morralito que en su interior puede contener dulces o confetis, y en su mano derecha una sonaja metálica la cual agitan al bailar al compás de la música de violín.

Malinches


Es una danza no formal, lo que significa que se organiza en el momento con las personas que se encuentren en el altar, que en su mayoría son niños. Ellos le bailan San Antonio de Padua en su honor el día 13 de junio. Su nombre proviene del apodo Malinche dado a Malintzin, pareja y traductora indígena del conquistador Hernán Cortés. Aunque hasta el momento no se ha encontrado relación alguna entre este personaje y San Antonio.

Como no es una danza que esté establecida, los malinches o malinchitos son ocasionales, se invita a los niños del barrio pidiéndoles que vayan vestidos de pantalón y camisa blanca y las niñas de vestido azul turquesa con una corona de flores sobre la cabeza. Son los mismos encargados quienes les prestan una sonaja metálica que portan en la mano derecha. Para luego dar paso a la improvisada danza al son de la música de violín; como es una danza ocasional no hay un número exacto de cuadrillas existentes, y estas pueden variar en su forma y color de vestimenta, que bien puede ser azul, café o amarillo.

Azteca


Danza prehispánica que recuerda a los antiguos danzantes mexicas en sus ceremonias rituales, ataviados de grandes y hermosos penachos bailan al ritmo del tambor de cuero y la melodiosa sinfonía de los caracoles de mar.
Esta danza no tiene una festividad en particular en la que participa, pero regularmente la vemos encabezando procesiones como peregrinaciones o carros alegóricos. Actualmente en la población contamos con dos cuadrillas de danzantes; la Iztaccíhuatl y la Huitzilopochtli.
Mendoza, Sánchez Victor Manuel. (Junio 2023). Monografía de Tuxpan, Jalisco. Tuxpan, Jal. Inédito.